8 razones por las que el correo directo es más efectivo que el marketing por email

Por Heidi Tolliver-Walker

Estamos ante la pregunta del millón: ¿qué es más efectivo, el correo directo o el marketing por email?

Los partidarios de los medios digitales defienden que no tiene sentido agotar el presupuesto publicitario en campañas de correo directo que nadie lee, cuando se puede llegar a los clientes por medio de sus canales preferidos: la televisión, las redes sociales o el móvil.

Sin embargo, los datos más recientes arrojan sólidos argumentos en favor del correo directo impreso. Está claro que las redes sociales y el marketing móvil están en auge, pero eso no implica que los clientes no respondan al correo directo o que este esté perdiendo efectividad porque, simplemente, no es así.

La realidad es que el correo directo sigue siendo un ingrediente clave para la publicidad. Así que la próxima vez que alguien le diga que el correo directo pasó a la historia, recuerde lo siguiente:

1. El correo directo no requiere opt-in

A diferencia del email y los mensajes de texto, para enviar correo directo no necesita obtener el permiso del destinatario. Esto significa que puede contactar con un cliente incluso si no está suscrito a su lista de correo o se ha dado de baja (por ello es recomendable obtener también la dirección postal de los contactos en su lista de correo electrónico).

2. El correo directo nunca acaba en la carpeta de correo basura

«Vale, es posible que sean filtrados por terceros», señala Roger Buck, antiguo director de marketing y desarrollo de nuevos productos de The Flesh Company, «pero tiene una mayor probabilidad de éxito, y además no contiene virus».

3. El correo directo sigue teniendo efecto mucho después de alcanzar a su destinatario

Es igual que colgar anuncios en el frigorífico de sus clientes. «Mucha gente nos ha dicho que habían tenido nuestra publicidad sobre su mesa durante meses» observa Andre Palko, presidente de Technifold en EE. UU. «Aunque no actuaron de inmediato, nos tuvieron presentes hasta que estuvieron listos para pasar a la acción. Esa permanencia, esa capacidad para captar la atención, no es posible con un email».

Direct mail gets noticed

4. Sigue siendo eficaz incluso cuando el destinatario inicial se ha trasladado

«Si envía un email a alguien que ya no trabaja en una empresa, le devuelven el mensaje. Si envía una postal, la persona que ocupa ahora el cargo la verá y le habrá servido de presentación», añade Palko.

5. El correo directo no tiene que competir por la atención del destinatario

El email es una herramienta eficaz, pero puede ser abrumador para su público objetivo. La empresa The Radicati Group descubrió en 2014 que los usuarios profesionales enviaban o recibían 121 emails al día. Se espera que esta cifra se eleve a 141 en 2018.

Según Larry Bradley, propietario de Proforma Sunbelt Graphics, «la abrumadora cantidad de mensajes recibidos en el trabajo es un verdadero obstáculo para los profesionales del marketing por email, puesto que no es fácil distinguir entre los correos basura y los legítimos. El resultado es que un alto porcentaje de los mensajes enviados a empresas no llegan a leerse. Por otro lado, nadie recibe la misma cantidad de publicidad por correo que hace una década, lo cual supone una ventaja única del correo directo».

Print is king

6. Ciertas ofertas no tienen gancho por email

Existe un motivo por el que es mucho más probable que una empresa reciba una oferta de préstamo por correo que por email. Los responsables de la toma de decisiones en los negocios entre empresas confían más en el correo directo que en el electrónico, sobre todo cuando se trata de productos y servicios de valor elevado. Estos correos pueden también incluir una amplia variedad de contenido que fomenta la confianza, algo que no es posible (ni razonable) en un email. Es cierto que se pueden enviar enlaces, pero con el correo directo, ese contenido se presenta de inmediato ante el lector de forma tangible.

7. El correo directo puede llegar hasta responsables de alto nivel

¿Cómo se puede hacer que un email parezca importante? Aparte de redactar un asunto convincente, cualquier otro método resulta artificioso. El correo directo ofrece alternativas que, dadas sus características, consiguen esquivar los filtros: kits, publicidad tridimensional, creatividad en la presentación... Palko ha utilizado de todo para enviar cartas, desde sobres metálicos hasta bolsas para el almuerzo, fundas para listas de embalaje o frascos para medicamentos. Según él, «no solo son divertidos, también consiguen que se abra el correo». Aunque este tipo de publicidad puede ser más costosa, también alcanza cuotas de apertura de hasta el 100 %. Cuando el objetivo es que el correo llegue hasta los puestos de mando, esto es de un valor incalculable.

8. El correo directo impulsa el marketing en redes sociales y en línea

Suele creerse que, ahora que contamos con las redes sociales y el marketing móvil, el correo directo ya no es necesario. Pero no se tiene en cuenta cómo los contactos establecidos por estos medios se originan en primer lugar y, a menudo, es gracias al correo impreso. Decir que los únicos canales necesarios son el entorno móvil y las redes sociales es como sugerir al comprar una casa que los cimientos no son necesarios. Sin material impreso es mucho más difícil establecer contactos en internet.

 

No permita que los expertos del marketing digital le roben a sus clientes con premisas falsas. Establezca un diálogo sobre las ventajas del correo directo comparado con el digital y cuándo es apropiado usar uno u otro. Tome la iniciativa y deje que su correo directo demuestre todo lo que puede hacer.